
Empieza el año y, como siempre, vuelven los impuestos y tasas locales. Pero hay algo que no todo el mundo tiene en cuenta: los Ayuntamientos pueden modificar sus Ordenanzas Fiscales cada año, y esas gestiones muchas veces incluyen bonificaciones que pueden reducir lo que pagas, aunque no siempre son fáciles de encontrar.
La Ley de Haciendas Locales prevé bonificaciones para impuestos como el IBI, el IAE o el ICIO, pero cada Ayuntamiento decide si las aplica y cómo. Por eso es clave revisar la ordenanza fiscal de cada municipio:
De esta forma, nosotros hacemos la búsqueda por municipio de manera gratuita, para que sepas si puedes aplicarte alguna bonificación y cuánto podrías ahorrar. Después, si lo necesitas, también nos encargamos de la gestión completa para que no pierdas la oportunidad.
Si quieres que revisemos tus inmuebles y te digamos qué bonificaciones te corresponden, escríbenos. Tú solo te ocupas de una cosa: pagar menos.
Si cumples con los requisitos para beneficiarte de alguna de las bonificaciones aprobadas y necesitas asesoramiento para su solicitud, desde el Departamento de Fiscalidad Inmobiliaria de FI Group by EPSA podemos ayudarte. Nuestro equipo está preparado para asesorarte y ayudarte a revisar y solicitar beneficios fiscales en cualquier municipio de España.
Contamos con la mejor experiencia en este ámbito, así como con todas las herramientas necesarias para poder asesorarte en las gestiones correspondientes y atenderte de la mejor manera.

El Tribunal Supremo acaba de zanjar una cuestión que traía de cabeza a más de uno en el mundo tributario: ¿puede una Administración cobrar intereses de demora por la suspensión de una deuda y, a la vez, aplicar el recargo ejecutivo si la deuda ya estaba en periodo ejecutivo? La respuesta es clara: no se puede.
La cuestión comienza con una empresa que, tras no poder pagar una tasa en plazo, solicitó fraccionamiento del pago. Tras una negativa inicial de la administración y un recurso, finalmente la deuda se fraccionó, pero ya en periodo ejecutivo.
Al final, la administración, a la hora de calcular el importe definitivo a pagar, le liquidó intereses de demora por la suspensión y, además, le aplicó el recargo ejecutivo del 5%.
La empresa protestó, y tras varios recursos, el caso llegó al Supremo. El tribunal tenía que decidir si era correcto cobrar ambos conceptos a la vez.
El Supremo lo deja clarísimo: no es compatible exigir intereses de demora por la suspensión de la deuda si ya se ha aplicado el recargo ejecutivo.
¿Por qué? Porque ambos tienen la misma finalidad: compensar a la hacienda pública por el retraso en el pago. Si se cobraran los dos, sería como indemnizar dos veces por lo mismo, y eso va contra los principios de justicia tributaria.
Esta sentencia es una buena noticia para quienes se ven en apuros con Hacienda y buscan suspender el pago de una deuda ya en periodo ejecutivo. El Supremo pone orden y evita que la Administración cobre dos veces por el mismo retraso.
Por eso, si tienes una deuda fraccionada en período ejecutivo y crees que la administración no está calculando bien el importe a pagar, no esperes más y contacta cuanto antes con un profesional de FI Group by EPSA y sal de dudas; en FI Group by EPSA comprobaremos si la administración está calculando correctamente el importe que debes pagar.
Abogado Fiscalidad Inmobiliaria

A pesar de los incentivos fiscales, muchas empresas no logran maximizar el beneficio de las deducciones fiscales por I+D+i debido a errores frecuentes en la gestión, documentación o interpretación de la normativa. Conocer y corregir estos errores permite optimizar la deducción y reducir los riesgos ante inspecciones.
Uno de los errores más comunes al aplicar deducciones fiscales por I+D+i es no contar con una documentación completa y organizada de los proyectos. Muchas empresas no registran correctamente las horas de personal dedicadas, los recursos utilizados, los costes asociados o los avances técnicos, lo que dificulta justificar la deducción ante la Administración.
Para evitarlo, desde FI Group:
Otro error habitual es clasificar de forma inexacta las actividades desarrolladas en un proyecto. En muchos casos se mezclan tareas puramente operativas con actividades de investigación, desarrollo o innovación tecnológica, o se consideran mejoras rutinarias como avances tecnológicos, lo que puede reducir el beneficio fiscal o generar riesgos ante una inspección.
Para evitarlo, desde FI Group:
También es frecuente que las empresas incluyan en la deducción gastos que no cumplen los requisitos establecidos, como costes operativos o inversiones no directamente vinculadas a la I+D+i. Incluir partidas no elegibles puede derivar en ajustes fiscales o en la pérdida parcial del beneficio.
Para evitarlo, desde FI Group:
No contar con un informe técnico y económico justificativo elaborado por un especialista u organismo público puede suponer un mayor riesgo a la hora de aplicar deducciones fiscales por I+D+i.
Para evitarlo, desde FI Group:
La normativa fiscal aplicable a las deducciones fiscales por I+D+i puede variar según el sector de actividad o la región en la que opera la empresa. No tener en cuenta estos matices puede llevar a aplicar porcentajes incorrectos, excluir actividades que sí podrían ser elegibles o incumplir requisitos adicionales, afectando directamente al beneficio fiscal.
Para evitarlo, desde FI Group:
La complejidad técnica y fiscal de las deducciones fiscales hace que muchas empresas cometan errores por falta de conocimiento o por interpretar de forma incorrecta la normativa. No disponer de un equipo experto puede traducirse en deducciones fiscales por I+D+i mal aplicadas, pérdida de beneficios fiscales o un mayor riesgo ante inspecciones.
Para evitarlo, desde FI Group:

La combinación de deducciones fiscales por I+D+i y subvenciones públicas permite a las empresas financiar parte de sus proyectos de innovación. Conocer cómo compatibilizar ambos instrumentos, en qué fases aplicarlos y qué límites establece la normativa, ayuda a optimizar el retorno económico de la inversión, sin generar riesgos fiscales o administrativos.
Las deducciones fiscales por I+D+i permiten a las empresas reducir su carga tributaria en el Impuesto sobre Sociedades en función del esfuerzo económico realizado en actividades innovadoras. Estas deducciones se aplican directamente sobre la cuota del impuesto y pueden suponer un ahorro fiscal. Te contamos más detalles en nuestro catálogo.
Por su parte, las subvenciones públicas consisten en ayudas económicas directas concedidas por distintas administraciones para apoyar el desarrollo de proyectos concretos. Estas ayudas pueden financiar parcialmente los costes del proyecto, y suelen estar sujetas a convocatorias, con criterios técnicos y económicos de evaluación.
Ambos mecanismos pueden combinarse de forma estratégica, siempre que se respeten las condiciones de compatibilidad establecidas por la normativa fiscal y por las bases reguladoras de cada ayuda.
En términos generales, las subvenciones recibidas para un proyecto deben minorar la base de cálculo de la deducción fiscal, en la parte correspondiente a los gastos subvencionados.
Esto requiere un análisis detallado de los costes del proyecto, identificando qué partidas han sido financiadas mediante subvención y cuáles han sido asumidas íntegramente por la empresa. Solo estas últimas podrán computarse a efectos de deducción fiscal.
Además, en el caso de ayudas sujetas a marcos temporales específicos, es necesario verificar los límites acumulados y su impacto en el conjunto de incentivos aplicables.
Definir una estrategia desde la fase inicial del proyecto permite estructurar los costes, los calendarios y la documentación de forma coherente con los requisitos de cada incentivo.
Una práctica habitual consiste en utilizar las subvenciones para financiar las fases más intensivas en inversión inicial, mientras que las deducciones fiscales permiten recuperar parte del esfuerzo económico restante en ejercicios posteriores. Esta combinación mejora la liquidez de la empresa y reduce el riesgo financiero asociado al desarrollo del proyecto.
También es importante alinear la memoria técnica del proyecto con los criterios exigidos tanto por las convocatorias de ayudas como por la normativa fiscal, garantizando coherencia entre la justificación económica y la descripción de las actividades de I+D+i.
Uno de los errores más comunes es, no ajustar correctamente la base de deducción tras la concesión de una subvención, lo que puede generar contingencias fiscales en caso de inspección. También es habitual subestimar la importancia de la trazabilidad de los costes, especialmente en proyectos complejos o plurianuales.
Otro riesgo frecuente es solicitar ayudas sin tener en cuenta su impacto futuro en la fiscalidad de la empresa. En algunos casos, una subvención mal planificada puede reducir el beneficio fiscal esperado si no se evalúa previamente su efecto sobre las deducciones.
La falta de coordinación entre los equipos financieros, fiscales y técnicos de la empresa también puede generar incoherencias documentales que dificulten la defensa de los incentivos aplicados.
La combinación de deducciones fiscales y subvenciones requiere un conocimiento de la normativa fiscal y de los distintos programas de ayudas disponibles. Un enfoque integral permite identificar las oportunidades más adecuadas para cada proyecto y adaptar la estrategia a la realidad económica y fiscal de la empresa.
Contar con un partner especializado, como FI Group by EPSA, facilita la gestión completa del proceso, desde la identificación de ayudas compatibles hasta la justificación técnica y económica de los proyectos, pasando por la aplicación segura de las deducciones fiscales. Este acompañamiento resulta relevante en sectores con proyectos complejos o altamente innovadores.

El entorno empresarial atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas décadas. Inestabilidad geopolítica, conflictos internacionales, fragmentación de los mercados, presión regulatoria o la aceleración de las políticas industriales, que han transformado la competitividad o el crecimiento empresarial, así como las inversiones.
En este contexto, la consultoría estratégica se consolida como una herramienta clave para convertir la incertidumbre en ventaja competitiva.
Las dinámicas geopolíticas han dejado de ser un factor externo para convertirse en una variable central de la estrategia corporativa.
Este contexto afecta de forma directa a aspectos clave como:
La consultoría estratégica permite analizar estos factores de forma estructurada y trasladarlos a decisiones concretas, alineadas con los objetivos de negocio y crecimiento a medio y largo plazo.
Y es que en FI Group entendemos la estrategia no como un ejercicio teórico, sino como una palanca práctica para reforzar la competitividad y la resiliencia empresarial.
La consultoría estratégica cobra una nueva dimensión cuando integra la innovación y la financiación pública dentro de la planificación empresarial. No se trata solo de definir hacia dónde va la empresa, sino de cómo financiar ese camino de forma eficiente.
Este enfoque permite a las organizaciones:
La combinación de estrategia y financiación se convierte así en una ventaja competitiva diferencial.
El impacto del entorno geopolítico no es homogéneo. La industria, la tecnología, la energía, la automoción, la agroindustria o las telecomunicaciones se ven especialmente afectadas por los cambios regulatorios y las políticas públicas.
La consultoría estratégica especializada permite adaptar la respuesta a cada realidad sectorial, teniendo en cuenta:
En FI Group trabajamos con empresas de distintos tamaños y sectores, diseñando estrategias a medida que combinan crecimiento, innovación y sostenibilidad.
El entorno actual exige una visión global, pero también una ejecución local eficaz. Entender las dinámicas internacionales es tan importante como conocer en profundidad los marcos regulatorios, fiscales y de ayudas en cada territorio.
En FI Group ofrecemos una consultoría estratégica basada en el conocimiento del contexto europeo y nacional, con una fuerte orientación a resultados. Acompañamos a las empresas desde la definición de su estrategia hasta la activación de las palancas necesarias para llevarla a cabo.

El Programa de Trabajo 2026 del Consejo Europeo de Innovación (EIC) marca un nuevo capítulo en el impulso de Europa para fomentar tecnologías estratégicas y apoyar el crecimiento de empresas innovadoras y startups.
Como parte central de Horizonte Europa, dentro de su Pilar III – Europa Innovadora, el EIC se centra en innovaciones de alto riesgo e impacto que pueden crear nuevos mercados o transformar los existentes.
Con un presupuesto total de 1.400 millones de euros, el Programa de Trabajo EIC 2026 introduce importantes novedades diseñadas para fomentar ideas ambiciosas en tecnologías disruptivas, acelerar el paso de la investigación al mercado y reforzar la posición de Europa como líder global en innovación.
En 2026, el EIC introduce cambios relevantes en sus programas de financiación para mejorar la flexibilidad, la competitividad y el apoyo a innovaciones disruptivas:
El Programa de Trabajo EIC 2026 se estructura en cinco programas de financiación, cada uno orientado a una etapa distinta del proceso de innovación y del nivel de madurez tecnológica.
EIC Pathfinder apoya la investigación visionaria y de alto riesgo para explorar tecnologías radicalmente nuevas en niveles tempranos de madurez tecnológica (normalmente TRL 1-4). Financia convocatorias Open y Challenges, fomentando consorcios interdisciplinarios para sentar las bases científicas de futuros mercados.
El presupuesto total para 2026 es de 262 millones de euros, de los cuales 166 millones se destinan a convocatorias Open y 96 millones a convocatorias Challenges. Estas últimas, reservadas a proyectos que respondan a uno de los siguientes retos:
EIC Transition cubre la brecha entre la prueba de concepto y la preparación para el mercado, apoyando la maduración y validación de resultados prometedores procedentes de EIC Pathfinder, de la Proof of Concept Grant del Consejo Europeo de Investigación (ERC PoC) y de otros proyectos europeos elegibles.
El presupuesto total disponible para 2026 es de 100 millones de euros. Los proyectos suelen comenzar en los niveles TRL 3-4 y tienen como objetivo alcanzar los niveles TRL 5–6, incluyendo el desarrollo del modelo de negocio y la demostración en entornos relevantes.
Los EIC Advanced Innovation Challenges son la principal novedad de 2026. Este programa de dos fases, de estilo ARPA, se dirige a soluciones deep tech de alto riesgo con una fuerte implicación de usuarios.
Los proyectos suelen pasar del TRL 4 a TRL 6-7 y deben validar y comparar tecnologías disruptivas en respuesta a uno de los siguientes retos:
Con un presupuesto total de 31 millones de euros, la convocatoria se divide en dos fases:
EIC Accelerator está diseñado para startups y pymes con innovaciones disruptivas listas para escalar. Apoya actividades desde el TRL 6 hasta el TRL 8, combinando subvenciones e inversión en capital para llevar las innovaciones al mercado y apoyar un crecimiento rápido.
El presupuesto total para 2026 es de 634 millones de euros, de los cuales 414 millones se destinan a convocatorias Open y 220 millones a convocatorias Challenges, reservadas a proyectos que respondan a uno de los siguientes retos:
EIC STEP Scale-Up proporciona inversiones a gran escala para empresas que desarrollan tecnologías estratégicas para Europa, apoyando su escalabilidad desde la demostración hasta el despliegue en el mercado (TRL 8–9).
Con 300 millones de euros asignados en 2026, este esquema está dirigido a startups, pymes y empresas de mediana capitalización con alto potencial de crecimiento en sectores críticos.
| Tipo de convocatoria | Presupuesto | Fecha(s) límite |
|---|---|---|
| EIC Pathfinder Open | 166M€ | 12 mayo 2026 |
| EIC Pathfinder Challenges | 96M€ | 28 octubre 2026 |
| EIC Transition | 100M€ | 16 septiembre 2026 |
| EIC Advanced Innovation Challenges (Fase 1) | 6M€ | 26 febrero 2026 |
| EIC Acelerator (Open/Challenges) | 414M€ / 220M€ | 7 enero 2026 4 marzo 2026 6 mayo 2026 8 julio 2026 2 septiembre 2026 4 noviembre 2026 |
| EIC STEP Scale-Up | 300M€ | 11 febrero 2026 6 mayo 2026 9 septiembre 2026 25 noviembre 2026 |
El equipo de ayudas europeas de FI Group cuenta con expertos que pueden ofrecerte orientación en programas de financiación de la UE, así como apoyo en la redacción de propuestas, gestión de proyectos y acciones de comunicación y diseminación. Contactanos para ayudarte.

Los fondos Next Generation EU han sido el principal motor de financiación pública en España desde 2021. A través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), estos recursos han impulsado proyectos de digitalización empresarial, transición energética, innovación industrial, movilidad sostenible y modernización de las administraciones públicas, por valor de más 84.000 millones de euros.
Sin embargo, Next Generation EU es un instrumento extraordinario y temporal, finalizando el próximo agosto de 2026, lo que sitúa a empresas y entidades ante un nuevo escenario: avanzar en la ejecución de los proyectos ya concedidos y, al mismo tiempo, empezar a identificar qué programas europeos sustituirán a los fondos NGEU en los próximos años.
España, con una concesión de 69.000 millones de euros a fondo perdido y otros 83.000 en préstamos, es uno de los principales beneficiarios del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia a nivel europeo.
En los últimos años se han publicado cientos de convocatorias, tanto a nivel estatal como autonómico, además de grandes iniciativas estratégicas como los PERTE.
El final de Next Generation EU no supone el fin de la financiación europea. El Marco Financiero Plurianual (MFP) 2021-2027 continúa plenamente vigente y concentra una parte muy relevante de las oportunidades de financiación para España.
Y no podemos olvidar que la Comisión Europea ya está trabajando en el próximo MFP.
Horizonte Europa es el principal programa europeo de financiación de la investigación, el desarrollo y la innovación; y cuenta con convocatorias abiertas hasta 2027, especialmente intensas en el periodo 2026-2027.
Los fondos estructurales europeos siguen siendo una de las principales vías de financiación para empresas y administraciones públicas en España.
Ambos fondos se gestionan principalmente a través de convocatorias regionales, activas durante todo el periodo 2021-2027.
InvestEU canaliza financiación hacia proyectos estratégicos mediante instrumentos financieros, garantías y colaboración público-privada. Es especialmente relevante para proyectos de mayor tamaño en ámbitos como:
Junto a InvestEU, la Unión Europea mantiene activos otros programas sectoriales vinculados a transporte, energía, espacio y conectividad.
Los IPCEI (Important Projects of Common European Interest) constituyen uno de los instrumentos más relevantes para apoyar proyectos industriales estratégicos de gran escala en Europa. Aunque se enmarcan en la política comunitaria, su implementación en España se articula a través de procesos y convocatorias nacionales, con un papel activo de los ministerios competentes.
Los IPCEI se centran en cadenas de valor clave como hidrógeno renovable, baterías, microelectrónica o salud, y están orientados a proyectos altamente innovadores, con fuerte efecto tractor y elevados requisitos técnicos, financieros y de colaboración.
Participar en un IPCEI exige una preparación temprana y una visión industrial a largo plazo, pero ofrece a las empresas españolas una oportunidad única de posicionarse en los principales ecosistemas industriales europeos.
Descárgate nuestro informe sobre IPCEIs.
Organismos como el CDTI o la Agencia Estatal de Investigación (AEI) gestionan convocatorias orientadas a fomentar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación empresarial.
Ayudas como PID o LIC financian proyectos de I+D, iniciativas de cooperación público-privada, transferencia de conocimiento y desarrollo de tecnologías con alto potencial de mercado.
Se trata de instrumentos especialmente relevantes para empresas con una estrategia continuada de innovación y con capacidad para desarrollar proyectos técnicamente sólidos.
El Ministerio de Industria y otros organismos públicos impulsan convocatorias centradas en la modernización del tejido industrial español. Estas ayudas suelen financiar proyectos de digitalización industrial, mejora de procesos productivos, eficiencia energética e iniciativas con impacto sectorial.
En paralelo, el ámbito de la energía y la transición ecológica concentra un volumen creciente de convocatorias nacionales, especialmente a través del IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica, con foco en renovables, hidrógeno, almacenamiento, movilidad sostenible y economía circular.
El paso de Next Generation EU otros programas implica un cambio de enfoque. Frente a convocatorias nacionales más directas, los programas europeos requieren:
Para empresas y entidades españolas, este contexto representa una oportunidad para consolidar proyectos transformadores más allá del corto plazo.
El nuevo escenario tras Next Generation EU combina fondos europeos estructurales, convocatorias nacionales y proyectos estratégicos como los IPCEI, entre otras muchas herramientas de financiación.
Para las empresas y entidades españolas, aprovechar este contexto exige conocimiento del sistema, capacidad de anticipación y una estrategia clara de financiación.
En FI Group, acompañamos a organizaciones públicas y privadas en todo el ciclo de la financiación pública —europea y nacional—, ayudándolas a identificar oportunidades, estructurar proyectos y maximizar su impacto en un entorno cada vez más exigente y competitivo.

Desde la gestión de los fondos europeos hasta la puesta en marcha de políticas que impulsan la competitividad territorial, el sector público es un actor clave en el ecosistema de la I+D+i.
Hablamos con César Bonilla, Public Sector Head en FI Group, sobre los retos, oportunidades y estrategias que marcan la colaboración entre administraciones y empresas en la financiación de la innovación.
Además de los retos vinculados en materia de innovación y sostenibilidad, cabe destacar la complejidad regulatoria que puede llevar a ralentizar a las administraciones (estatal, regional y local) la toma de decisiones por parte de los gestores públicos. En este sentido, el informe Draghi, recomienda simplificar las cargas administrativas en beneficio de la aceleración de la innovación.
Por lo que se refiere a los retos en materia de innovación y sostenibilidad, desde las propias entidades públicas se deben impulsar procesos internos de cultura de innovación. En este aspecto, es importante la mejora de los procesos internos y de cara al ciudadano, vinculados con la digitalización de trámites, uso de datos abiertos y adaptación de tecnologías emergentes para la eficiencia y eficacia de los servicios públicos.
Uno de los elementos que mayor calado está teniendo en los organismos públicos es realizar planteamientos estratégicos para el impulso de proyectos innovadores, mediante la identificación de misiones que estén vinculadas a resolver retos sociales complejos.
En este sentido nos podemos encontrar proyectos que persiguen frenar la contaminación de los mares, asistentes virtuales para la mejora de servicios públicos, medidas para el impulso de las ciudades inteligentes, sostenibilidad, turismo inteligente o gestión del tráfico, etc.
Asimismo, algunos de estos proyectos no solo abordan retos críticos, sino que también contribuyen a reforzar la autonomía estratégica a nivel europeo como aspectos esenciales para garantizar la sostenibilidad y competitividad a largo plazo, en todos los países de la UE.
Los programas regionales son fundamentales no solo por aportar financiación a los territorios, sino por la capacidad de transformación que implementan a la hora de diseñarlos. De esta forma, resulta relevante mencionar aspectos como:
– Plataformas de datos abiertos
– Infraestructuras de movilidad sostenible
– Creación de ecosistemas innovadores
– Centros tecnológicos regionales que conecte pymes y universidades
– Compra Pública de Innovación
El rol que desempeñamos con las entidades públicas es el de facilitador y conocedor de los procesos/flujos de trabajo que conlleva para un organismo público embarcarse en las tareas de identificación, captación, gestión y justificación de financiación europea.
Aportamos flexibilidad, especialización y conocimiento del entorno (interno y externo). Esto nos permite identificar los diferentes grados de madurez en los que se encuentran las entidades públicas (estatales, regionales y locales), con la finalidad última de implementar estrategias y enfoques metodológicos de alto valor añadido, fomentando la cooperación e identificando sinergias para maximizar el impacto de los proyectos de nuestros clientes.
En este aspecto no hay una fórmula establecida, pero estamos detectando y acompañando a entidades locales y regionales en el desarrollo de modelos de gobernanza que permitan identificar y atraer inversiones extranjeras para fomentar la implementación de proyectos privados con alto componente en I+D+i.
Para el impulso de este tipo de iniciativas, desde el sector público es necesario dar relevancia a aspectos diferenciadores de su ecosistema, así como un alto conocimiento de los diferentes incentivos fiscales, programas estratégicos y ayudas europeas puedan beneficiar el aterrizaje de las posibles inversiones a sus territorios.
Un aspecto estratégico clave para fomentar inversiones privadas en I+D+i es lograr una alineación efectiva entre los objetivos de los centros de investigación, las universidades y el tejido empresarial. Esta cooperación es la base para generar conocimiento innovador, garantizar la transferencia al mercado y asegurar la viabilidad técnica de los proyectos.